Make y n8n sirven para lo mismo a grandes rasgos: conectar aplicaciones y automatizar tareas sin tener que programarlo todo desde cero. Cuando dudas entre las dos, la decisión no suele estar en cuál "puede más", sino en cómo se construye el flujo, cómo te cobran y quién se encarga de tenerlo funcionando. Esta comparación repasa esas diferencias para que veas cuál encaja mejor con tu caso.
Ambas montan automatizaciones uniendo pasos, pero cambian la forma de construir y, sobre todo, la unidad con la que miden el consumo. Make cuenta por créditos (que equivalen aproximadamente a operaciones) y se arma de forma visual; n8n cuenta por ejecución de flujo y añade la opción de instalarlo en tu propio servidor. Según lo que más te importe:
Make
Ideal para
Montar el flujo de forma visual arrastrando bloques y llevar el control del gasto por créditos
n8n
Ideal para
Elegir entre la nube o tu propio servidor y construir uniendo nodos, pagando por ejecución
Make es una plataforma visual para conectar aplicaciones y automatizar tareas sin escribir código. No se limita a avisos sencillos: también cubre procesos de varios pasos, como dar de alta a un empleado nuevo o tramitar una factura. El flujo se arma colocando bloques (los llaman módulos) en un lienzo, y cada módulo hace una cosa: leer un dato, buscar, enviar, transformar. Además de las conexiones ya preparadas con muchas aplicaciones, incluye una pieza para hablar con cualquier servicio que tenga API, esa especie de ventanilla por la que dos programas intercambian datos.
n8n también une piezas para formar un flujo, pero aquí esas piezas se llaman nodos y el flujo se construye conectándolos entre sí. Los nodos se dividen en dos tipos: el disparador, que arranca el flujo cuando pasa algo (por ejemplo, llega un correo), y las acciones, que hacen el trabajo (anotar ese correo en una tabla, avisar a alguien). Igual que Make, trae conexiones listas y un nodo genérico para llamar a cualquier API. Su rasgo propio es que ofrece dos formas de usarlo: una versión en la nube, lista para empezar, y una versión que instalas y mantienes tú.
Aquí está la diferencia que más pesa en la factura, porque cada una cuenta de una manera.
Make mide el consumo en créditos. Piensa en ellos como fichas: cada vez que un módulo hace su parte, se gasta una. Por eso el gasto depende de cuántos pasos tenga el flujo y de qué tipo sean, ya que no todos cuestan igual y algunos (como los que solo bifurcan o filtran) no gastan crédito. Un crédito equivale, a grandes rasgos, a una operación, pero conviene no tratarlos como exactamente lo mismo al comparar planes.
n8n mide en ejecuciones. Una ejecución es una vuelta completa del flujo, de principio a fin: da igual que por dentro tenga tres pasos o quince, el conjunto cuenta como una. Eso cambia la forma de calcular el gasto. Si tus flujos son largos, contar por ejecución puede salir muy distinto que contar paso a paso; y al revés, si tienes muchos flujos que se disparan a menudo, el número de ejecuciones sube rápido aunque cada uno sea corto.
Ninguna de las dos es más barata por definición: depende de si tus automatizaciones tienen muchos pasos o se ejecutan muchas veces.
| Concepto | Make | n8n |
|---|---|---|
| Unidad de facturación | créditos (aprox. operaciones) | ejecución de flujo |
| Entrada gratis | Plan gratuito sin límite de tiempo, con 1.000 créditos al mes | Prueba Cloud / Community Edition autoalojada |
| Primer plan de pago | $9/mes (con 10.000 créditos) | 20 EUR/mes (facturación anual, 2,5K ejecuciones) |
| Para equipos | $29/mes (con 10.000 créditos) | 50 EUR/mes (facturación anual, 10K ejecuciones) |
| Gran escala | personalizado | Consultar |
Nota
Los precios y las condiciones pueden cambiar. Confírmalos en la página oficial antes de contratar.
Las dos tienen una puerta de entrada gratuita, pero no funcionan igual. En Make el plan gratis no tiene límite de tiempo e incluye 1.000 créditos al mes, así que puedes probar flujos reales sin pagar. En n8n hay dos entradas distintas que conviene no confundir: una prueba de la versión en la nube y una edición gratuita (la Community Edition) pensada para quien se lo instala por su cuenta. No son el mismo "plan gratis": una es para tantear la nube y la otra vive en tu servidor. Si el gasto va a ser tu criterio, mira el detalle en la guía de Make y en la guía de n8n, porque el número de créditos o de ejecuciones que necesites cambia mucho la cuenta final.
Este punto suele inclinar la balanza. Make funciona como servicio en la nube: te registras y trabajas desde el navegador, sin nada que instalar.
n8n también tiene su versión en la nube, pero además se puede autoalojar, es decir, instalarlo en tu propio servidor con la Community Edition gratuita. "Se puede" no es lo mismo que "es fácil": mantenerlo tú implica ocuparte del servidor, de los contenedores, de la seguridad y de que aguante cuando crezca el uso, y eso da por hecho ciertos conocimientos técnicos. Si tu equipo ya gestiona servidores y valora tener el control (o los datos en casa), la opción de autoalojar es un motivo de peso para mirar n8n. Si prefieres no encargarte de nada de eso, la versión en la nube de cualquiera de las dos te quita ese trabajo de encima.
Q.¿Cuál es más barata?
A.No hay una respuesta única, porque cada una cuenta distinto: Make por créditos (aprox. una operación por crédito) y n8n por ejecución completa del flujo. Con flujos largos y poco frecuentes puede convenir una; con muchos flujos cortos y frecuentes, la otra. Calcula sobre tu propio caso.
Q.¿Se puede usar gratis para siempre?
A.Make ofrece un plan gratuito sin límite de tiempo con 1.000 créditos al mes. n8n tiene una prueba de su versión en la nube y una edición gratuita (Community Edition) para quien la autoaloja, que no son el mismo tipo de entrada.
Q.¿Puedo instalar n8n en mi propio servidor?
A.Sí, con la Community Edition. Eso sí, tú te encargas del servidor, la seguridad y el mantenimiento, así que da por hecho ciertos conocimientos técnicos. Make no ofrece esa vía: funciona como servicio en la nube.
Q.¿Necesito saber programar para usarlas?
A.No para lo básico: ambas se arman uniendo piezas de forma visual. Si necesitas conectar con un servicio que no tiene conexión preparada, las dos incluyen una pieza para llamar a su API, y ahí puede hacer falta algo más de conocimiento técnico.